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Juan V. Gutiérrez | Liceo de Bolívar

Juan Vicente Guitérrez Magallanes, colaborador.
Juan Vicente Guitérrez Magallanes, colaborador.

Vida, pasión e inercia del Liceo de Bolívar

Este Liceo, Patrimonio Educativo de Cartagena, tuvo su génesis en la matriz de la Universidad de Cartagena de Indias, como Facultad de Bachillerato, en Filosofía  y Letras, después pasó a Colegio Departamental de Bachillerato y  el 31 de enero de 1950 se constituye en Colegio Liceo de Bolívar , mediante decreto # 49 de 1950, siendo gobernador Alfredo Araujo Grau.

Sale el Liceo de Bolívar de los claustros dela Universidad, y en una de estadas, se establece en el Cuartel del Fijo, allí se establece con “tarima y corbata”, donde el maestros asumía toda a razón aristotélica, fincada en   sus principios, heraldizados  por  “Made in Roma”, éramos obedientes en los dogmas trazados por Farías y algunos rezagos de Astete, estudiábamos para convertirnos en “docto”, lo que se  premonicionaba a través del  pantalón  caqui, cuando se iba a ser ingeniero o el níveo impecable, cuando se aspiraba a medicina.

Muy buenos para el pensamiento del hemisferio izquierdo, el de la lógica en la aplicación de un silogismo que nos facilitaba escoger entre el derecho y las matemáticas.

Durante esos años comprendidos entre el 50 y el 56, izábamos la bandera para hacerle honores a Gustavo Rojas Pinilla, falso Mesías de una  paz engañosa, ensangrentada por la masacre de estudiantes en la capital. Y ví por primera vez a mediado del 57, enarbolar la bandera de la protesta a los estudiantes del Liceo de Bolívar en el derrocamiento del General.

Se entró a una especie de “Patria Boba” con el Frente Nacional,  donde cada cuatro años se cambiaba la bandera unicolor, ya fuese roja o azul.

Seguía el Liceo en la calle del Cuartel, descomponiendo un polinomio , ya fuera Baeniano o Trespalacino, haciendo un verso chueco, para  tratar de sensibilizar el duro ego Tinoquiano , o demostrar mediante un simple silogismo la santidad de Toribio, para satisfacer la españolería del cura Alonso. Todo continuaba en la parsimoniosa gestualidad del “Pimie” en toque de la campana, con el visto bueno de “Toño” y “El Cachufo”.

Al final, allá por los años del 59, se da la Revolución Cubana, un poco antes en Medellín, surge el Nadaísmo con su nuevo Mesias, Gonzalo Arango, muy distante del pensamiento político que  conllevaba  el  Cambio Cubano. Todos estos ecos entran a las aulas del Liceo de Bolívar, que en estos momentos está iniciando su traslado para la periferia dela ciudad, se estaba desenmurallando y buscando los senderos de una filosofía más discursiva y contestataria, que no fuera la de Farías, sino la de Politzer y  Afanisiev .

Para el 64, cuando gran parte de los estudiantes del Liceo, estaban en las aulas de la sede de la Avenida Escallón Villa, a dónde se inicia una educación con fundamento en la participación activa del educando, se hace de la sociología, un vector agilizante del pensamiento crítico de éste.

En ese momento era correcto aceptar una etapa de “Ilustración” en la educación que allí se estaba impartiendo. En las paredes de ese Liceo, quedaba impregnado el eco de los movimientos que se estaban presentando en el mundo, Ya fuera en la literatura, que en el 1965, allen Ginsberg, publica su poema “Aullido”, es prohibido y decomisado;  en el 63 se escucha la célebre oración de Martin Luther King, “ Yo tengo un Suelño” y en el 64 ,  recibe el Premio Nobel dela Paz; para el 68 se da el Mayo  francés acompañado de  revueltas en diferentes universidades  de varios países, los estudiantes pedían grandes cambios en la sociedad, dónde ellos pudieran participar y las relaciones fueran más humanas .

Las situaciones de gobiernos  originados por golpes de estado, en América, era motivo de análisis en las aulas del Liceo: Entre el 62 y 63, Arturo Frondize da golpe en Argentina; Carls Julio Arosemena en Ecuador; Manuel Pardo en el Perú; Juan Bosh en República Dominicana; : Ramón Villeda Morales en Honduras; Ydígora Fuentes en Guatemala. Para el 64, Johnson, presidente de Estados Unidos, apoya el golpe de estado contra el general René Barriento en Bolívia, igual hace  contra Joâo Goulart en Brasil; para el 65 Johnson  ordena la invasión de República Dominicana con 20.000  soldados norteamericanos.

El estudiante del Liceo de Bolívar de ese momento, se sentía muy comprometido con la suerte de Colombia, de América y del mundo en general.

A mediado de 1967, el Liceo de Bolívar , por motivos de su estado contestatario, llevado al extremo, es trasladado de manera abrupta , sin buscar los medios para canalizar aquellas energías de los jóvenes. Se da el duro golpe y se le traslada al barrio de  Daniel Lemaitre, a dónde se hace difícil el acceso a estudiantes de los sectores del sur y occidente de la ciudad. Unos años antes se había convertido en colegio mixto.

Allí en  aquel nuevo sector, dónde tuvo un inicio de dura dictadura con el Supervisor enviado por el Ministerio de Educación , continuó tratando de dar una enseñanza de calidad y justa, preocupada por la preparación de los jóvenes que poco a poco perdían el interés por llegar a la Universidad. Hasta llegar al estado de postración en que se encuentra hoy, navega en el mar de la inercia .

Juan V Gutiérrez Magallanes, juanvgutierrezm@yahoo.es

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