»
Inicio > Columnistas > Ciudadano global | Andrés Caballero

Ciudadano global | Andrés Caballero

Andrés Caballero Martínez, colaborador.
Andrés Caballero Martínez, colaborador.

Si usted, amigo lector, es una persona joven entonces es probable que tenga en su memoria aquellos monólogos de sus padres convenciéndole que el presente es mejor que el pasado, que haya tenido inconvenientes encontrando un empleo o un oficio debido a algún requisito o en caso contrario, haya experimentado la incertidumbre de prolongados procesos con entrevistas intrincadas y pruebas desgastantes de competencias, haya experimentado los obstáculos al intentar sacar adelante un proyecto de emprendimiento, haya recurrido en su desesperación a las limitaciones del subempleo y además, sufrir la incomprensión y los reclamos de su familia y la hipocresía de allegados y conocidos que le induce a caer en los vicios, la delincuencia y hasta la consideración del suicidio.

Si usted se encuentra bajo tal situación, tenga la seguridad de un caso aislado y que salir de ella no depende exclusivamente de usted, el resto de la sociedad también debe cumplir para combatir el desempleo juvenil más allá de las buenas propósitos y las notas de protesta y evitar con ello la aparición de generaciones frustradas que postergan el surgimiento del ciudadano global en los países de la América Española.

Horizontes para la población joven

Muchos jóvenes en la América Española, es decir, personas de 15 a 30 años de edad, están ganando peso en la población y gradualmente se imponen sus costumbres. A diferencia de sus padres, estas personas tienen una mentalidad más cosmopolita y liberal en lo económico y lo social así como una mayor receptividad a los beneficios de nuevas tecnologías como las telecomunicaciones, los nuevos materiales, la robótica y las energías renovables que impactan profundamente en las naciones del mundo.

Sin embargo, es una generación frustrada hasta cierto punto debido a su dificultad para conseguir un empleo o realizar un proyecto de emprendimiento alejando cualquier cambio positivo para las naciones de la América Española no quedando más alternativa que probar suerte en el exilio, la precariedad de la economía informal o la marginación social.

El estudio del desempleo juvenil, definido para la población económicamente activa con edades entre 15 y 24 años de edad, puede iniciarse con su comparación frente al desempleo total y el subempleo en países representativos de la América Española.

Seguir lectura en el siguiente enlace: Ciudadano Global.

Andres Caballero Martinez, caballeromartinezandres@gmail.com

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmail

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Top