»
Inicio > Columnistas > Ulahy Beltrán | Quién nos defenderá

Ulahy Beltrán | Quién nos defenderá

Ulahy Beltrán López, colaborador.
Ulahy Beltrán López, colaborador.

¿Quién nos defenderá?

Es indudable que en Colombia los usuarios de los servicios de salud requieren de alguien que los defienda frente a los atropellos diarios de los que son víctimas por parte del actual sistema de salud. Por eso resulta inexplicable y lamentable que la figura del Defensor del Usuario en Salud que se definió desde el año 2007 en la reforma al sector salud que se hizo en ese año, la Ley 1122, el Gobierno trate a toda costa de impedir su reglamentación y su funcionamiento.

Habiéndose establecido dicho Defensor por el Congreso en esa Ley 1122, nunca se reglamentó su creación. Incluso en el período Santos-I, en una nueva reforma del sistema de salud, la que se generó en el 2011 con la Ley 1438, se abordó nuevamente este tema y se definieron los mecanismos de financiación para hacer realidad la existencia y operación de esa figura tan necesaria para los ciudadanos de este país. Sin embargo, a la fecha, transcurridos cuatro años de haber sido sancionada dicha ley, el Defensor del Usuario en Salud aún no existe, porque tampoco se ha reglamentado.

Incluso, se conoció el texto que a mitad del año 2013 se radicó en la Secretaría Jurídica de la Presidencia de la República, para consideración y trámite de firma del proyecto de decreto “Por el cual se reglamenta el Defensor del Usuario en Salud”, presentado por el Ministerio de Salud y Protección Social, pero tampoco se reglamentó, pues dicho decreto nunca se firmó.

Transcurridos ya ocho años desde cuando se contempló en una ley la necesidad de tener en Colombia un Defensor del Usuario en Salud, se esperaba que con el texto de la recién sancionada ley estatutaria de salud se subsanara este incumplimiento del ejecutivo, precisamente para garantizar el derecho a la salud de los ciudadanos de este país toda vez que se estaba definiendo el ámbito al derecho fundamental de la salud, pero tampoco hubo nada al respecto en dicha ley estatutaria.

Pero lo que resulta increíble es que ahora, cuando más que nunca se necesita ese Defensor, en el texto del Plan Nacional de Desarrollo “Todos por un nuevo país”, radicado para discusión en el Congreso en la primera semana del mes de febrero de este año, el Gobierno Nacional proponga la derogación del artículo 137 de la Ley 1438 de 2011, justo el que contempla la creación del Defensor del Usuario en Salud y en el que asignó los mecanismos de financiación para garantizar la existencia y operación de esa figura.

Esa solicitud de derogación trasmite un pésimo mensaje para la ciudadanía, hecho que implicará un costo político para el Gobierno si los parlamentarios permiten que eso ocurra y no impiden ese propósito del ejecutivo, que va en claro perjuicio de los pacientes del sistema de salud colombiano.

Resulta inaplazable que exista un vocero de los usuarios ante las aseguradoras de los diferentes regímenes a las que están afiliados, garantizándosele a ese vocero autonomía funcional que le permita desarrollar así una labor efectiva y significativa a favor del respeto al ahora regulado derecho fundamental a la salud. Esa autonomía se requiere para que el Defensor no termine siendo un ‘apéndice subordinado’ de instancias ya existentes pues, de lo contrario, lo que se aportará como solución a la problemática actual será mínima.

Cuando se creía que la figura del Defensor del Usuario en Salud se había salvado, ahora el Gobierno le quiere dar “entierro de pobre”, sin siquiera haberlo dejado nacer, y no es porque haya dejado de necesitarse. Seguirá vigente la pregunta: ¿quién nos defenderá?

Ulahy Beltrán López, ubeltran@hotmail.com, @ulahybelpez

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmail

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Top