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Rodrigo Ramírez Pérez | No hay quien pueda…

Rodrigo Ramírez Pérez, director de contenidos GC.
Rodrigo Ramírez Pérez, director de contenidos GC.

No hay quien pueda conmigo… (22 de julio 2014)

Así como el estribillo de la canción que se oye en época de las prefiestas novembrinas y carnavales de Barranquilla: “No hay quien pueda conmigo” se manifiesta la situación destructora que se refleja en la Unidad Deportiva Fidel Mendoza Carraquilla de Cartagena de Indias.

Sus hermosos paseos peatonales son corredores para motociclistas y cagaderos de mascotas. Mientras que sus zonas verdes son espacios para basureros satélites y escombreras.

El amoblamiento urbano de la unidad se destruye a la vista de todos y nadie propone o se dispone a impedirlo, pues unas amplias zonas de adoquines ya no existen, algunas de sus canecas para residuos sólidos, han sido robadas y las que están son recipientes para desechos orgánicos.

Sus áreas empradizadas que dan un hermoso ambiente natural, ya presentan muerte de vegetación y por la tanta basura no hay olores de la naturaleza viva sino de la naturaleza muerta, en algunas zona no sólo huele a mierda, también hiede a una putrefacción orgánica propia de vertederos a cielo abierto.

Pareciera que la Unidad Deportiva Fidel Mendoza Carrasquilla no tuviera dolientes, sin embargo, el Instituto de Deportes y Recreación de Cartagena de Indias, IDER, responsable de velar por el buen entorno de la unidad hace una lucha institucional contra todas estas amenazas sin el acompañamiento de otros estamentos del Estado y la sociedad civil.

Una sola entidad contra una “banda de criminales” que no es consciente del cuido de la unidad deportiva, pues vigilarla, representa la perpetuidad de espacios óptimos para que la gente siga disfrutando estas áreas destinadas a la conquista de la buena salud y la recreación.

Es cierto, centenares de personas vecinas y no vecinas de la unidad acuden al sitio a eliminar la vida sedentaria con sus caminatas, trotes, ejercicios, aeróbicos, paseos de mascotas (algunos le recogen la mierda al perro) y otras actividades. Si todo esto existe, entonces por qué dejar que destruyan el entorno arquitectónico y natural de la unidad deportiva.

El IDER debe estar acompañado en su lucha por mantener el buen estado las áreas externas de la unidad deportiva, otras instituciones del Estado y la sociedad civil debemos también asumir un papel en defensa de este lugar.

Se nos ocurre que para eliminar el corredor de motocicletas, no sólo debe haber unas vallas que lo impidan, pues las mismas son destruidas por los motociclistas para que continué el paso de sus vehículos. Y esta medida se convierte en un rifirrafe: “Tú me tiras a mí las cajas, yo te tiro a ti los cajones”. Sino que también, debe estar funcionarios del Tránsito y la Policía ejerciendo el control.

Para hacer un desempeño más ajustado a las nuevas políticas de seguridad y control de las normas de tránsito, en el lugar debe haber cámaras de videos para que registren a quienes violan las normas, y sobre ellos, se les impongan las foto-multas. Pues, en nuestra sociedad se aprende cuando nos dan donde más nos duele: en el bolsillo.

Se ha creado un perfil en Facebook, que se llama Cartagena Nuestra Huella, que también hace parte de la Red de comunicación ciudadana de Grupo Convergente, desde ahí se está invitando a la sociedad que asuma un papel en la defensa de la ciudad, desde las buenas conductas ciudadana hasta el respeto del amoblamiento urbano. Mecanismos que permitirán despertar amor al territorio donde Dios nos permite vivir.

Rodrigo Rámirez Pérez, director@vamosaandar.com

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