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Juan V Gutiérrez | Palo en la rueda de la paz

Juan Vicente Guitérrez Magallanes, colaborador.
Juan Vicente Guitérrez Magallanes, colaborador.

Un palo en la rueda de la paz  (Primera Parte)

Textulio Legista, es un cartagenero, formado en las frecuentes tertulias, que a diario se presentan en esta ciudad, su formación académica responde al  octavo grado de bachillerato, cuando la Preceptiva Literaria, era determinante para vaticinar las aspiraciones  de un amante a la literatura o al “converseo en las esquinas”.

Lleva en su bolsillo derecho de la camisa, anotaciones de los acontecimientos más inverosímiles, ocurridos especialmente en Colombia. A pesar de poseer una prodigiosa memoria, algunas veces se ve precisado a usar  sus apuntes con citas de textos de autores muy recocidos.

Hoy a las diez de la mañana de este marte 18 de noviembre de 2014, lo he encontrado debajo del palito de caucho, que está planteado frente al banco de Bogotá. No ha esperado que lo salude, con el protocolo que siempre hago cuando lo encuentro.

De inmediato, ha iniciado una explicación, sobre el caso del general secuestrado por la FARC, en los territorios del Chocó. Hace especial énfasis en la influencia de una formación  fanatizada y de concentrado misticismo clerical: “Este general es un militar,  formado con los rigores de la milicia y con los paradigmas del buen soldado, donde el deber por la patria, es primero que todo, para confirmar esto me cita apartes del libro de Emilio Yunis T. ¿“Por qué somos así”? … “un gran número de los colombianos, están afectado por la intolerancia, el predominio dogmático de unas ideas, el dogmatismo religioso, por la imposición de una sola forma de ver el mundo y de organizar la sociedad ” .

Aspectos que forman individuos de pensamiento cuadrático y de actitudes beligerantes, como la de aquel general Daniel Aldana, un espadón que impuso su ley durante mucho tiempo en buena parte de Cundinamarca, decía sin sonrojarse: Respeto al sufragio, pero no me dejo ganar las elecciones”…los gobernantes no podían ser elegidos de otra forma que a balazos*.

Es por esto, que yo, Textulio, aseguro, que  el llamado secuestro del general en el Chocó, tiene mucho de malos odios con la búsqueda de la finalización de la lucha armada, por medio humanos establecidos a  través del diálogo.

El pensamiento violento del hombre de ocho tiempos, que gime de ira por no poder seguir comandando desde su escritorio, la guerra, ha buscado enardecer el corazón, del general y lo ha convidado a un fingido holocausto, donde pone de presente principios de hombre feroz, dispuesto a morir en combate.

Allí en esa estratagema, está la mano del jinete de tierras ubérrimas, nada es extraño, en este país “que se hizo a Tiros”(Gonzalo España) y anida seres, para los que la guerra de los “Mil Días”, no ha terminado, y es por esto que vamos encontrando , hombres colombianos que buscan a toda costa “meterle Palos a la rueda de la paz del país”.

Hechos que han intentado eliminar las esperanza de vivir en los albores del civismo colombiano. Así fue como se vendió a Panamá(1903),  con pena y sin gloria; se sigue en la noria y se asesina a Rafael Uribe Uribe(1914), se continúa en el anónimo de la mano  que  busca truncar las esperanzas de vivir en sana paz, y se da la masacre de las Bananeras(1928), era el triunfo de la bala, sobre los principio de la justicia.

Se tejen las ideas y se busca enarbolar una bandera de protesta y señalamiento al  truhán de Abadía y cae asesinado en las calles de Bogotá el estudiante Gonzalo Bravo Pérez(1929). Se logra sembrar un árbol de esperanza, con la finalización del gobierno conservador y llega Olaya Herrera a la presidencia, era un hombre del mismo redil, se agitan las ideas y se acrecienta la esperanza con López Pumarejo, pero todo queda en el sueño de las mariposas y el cabalgar de los caballitos de mar.

Llega Gaitán y lidera las masas con pensamiento de clerical romano. Y vuelve a jugar la muerte con las ideas liberales, es asesinado Gaitán y se desata la lucha fratricida por la predominación de un color, que es estimulado por los que parecen llevar en sus genes el estigma de la guerra.

Juan V Gutiérrez Magallanes, juanvgutierrezm@yahoo.es

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