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José Mosquera | pueblo afrocolombiano

José Eulícer Mosquera Rentería, colaborador.
José Eulícer Mosquera Rentería, colaborador.

Los gobiernos oligárquicos colombianos se burlan indefinidamente del pueblo afrocolombiano, negro, palenquero y raizal para mantenerlo en el atraso y la pobreza.

Desplegando su astuta hipocresía, los gobiernos oligárquicos colombianos finalmente por la presión popular han asumido disposiciones legales y firmado convenios internacionales que favorecen al pueblo afrocolombiano, negro, palenquero y raizal, pero solo para anestesiar al movimiento popular en momentos de ebullición del mismo y para dar la sensación de ser justos, participativos y democráticos ante el país y ante la opinión mundial, porque nunca las cumplen y al contrario, se la pasan inventando estrategias y formas de burlarlas, para lo cual procuran mantener débiles organizativamente y dispersas a nuestras comunidades, desconociendo las decisiones de los eventos unitarios que estas realizan y las instancias articuladoras autónomas que crean.

Este comportamiento lo ha hecho más evidente el Gobierno de Juan Manuel Santos en los últimos tiempos, en la medida que ha desconocido las decisiones del Primer Congreso Nacional Autónomo del Pueblo  Afrocolombiano, Raizal y Palenquero, que se llevó a cabo en la ciudad de Quibdó, Chocó, entre el 23 y el 27 de agosto de 2013, que incluyen la aprobación de una  “Propuesta de Protocolo de Consulta Previa, Libre, Informada y Vinculante…”, para comunidades afrocolombianas de áreas rurales y urbanas, para adelantar las correspondientes consultas previas, junto a lo cual además, se está negando a estas comunidades el derecho a la participación en la toma de las decisiones que las afectan territorialmente, culturalmente y en sus condiciones de vida, con respecto a los planes de desarrollo y a los megaproyectos que impulsan el gobierno y las grandes empresas a quienes les otorga licencias de explotación de los recursos naturales de nuestro país.

Por otra parte, este gobierno desconociendo las instancias creadas por un evento tan democrático y participativo como el Congreso realizado en Quibdó, adelantó unas asambleas regionales a través de las cuales se eligieron unos representantes de sus afectos políticos que el Ministerio del Interior ha llevado a eventos como el encuentro realizado recientemente en Bogotá, enfrentándolos a los delegados elegidos en el citado congreso.

Para finalmente terminar con la consabida frase: “con los negros no se puede llegar a ningún acuerdo porque se la pasan es enfrentándose entre sí y nunca se ponen de acuerdo entre ellos”; “los unos proponen unas cosas y otros otras”. Según lo cual, entre los afros no debe existir la inevitable diferencia y como si entre los otros sectores sociales del país reinaran la homogeneidad y la armonía total.

Cuando en realidad, si se tratara de un gobierno que realmente quisiera el bienestar y el progreso de nuestras comunidades, debería aplicar las disposiciones del código civil en materia de asociaciones y agremiaciones, que ordenan reconocer como la organización o instancia representativa del gremio o comunidad, a la que cuente con el mayor número de afiliados o de participantes elegidos mediante eventos democráticos y en el marco de la ley, tal como se hace con las comunidades indígenas, con los sindicatos, cooperativas y otras asociaciones y corporaciones. Y en este sentido, lo lógico es que el Gobierno Nacional se entienda con la Autoridad Nacional Afrocolombiana, elegida en el citado Congreso de Quibdó, hasta tanto las comunidades elijan otra instancia, a través de otro evento autónomo, democrático y participativo similar.

Esto me hace recordar lo ocurrido hace unos años, cuando una Secretaria de Asuntos de la Mujer de la Alcaldía de Medellín, en una reunión con representantes de organizaciones femeninas de la ciudad, le dice a las representantes de dos organizaciones de mujeres afrocolombianas, que no las atendería hasta tanto no se pusieran de acuerdo “entre las negras”, que integraran una sola organización y presentaran una propuesta única. A lo cual le respondió con toda la valentía y la lucidez una de nuestras mujeres afros, más o menos así: “a usted que le pasa señora, aquí hay representantes de más de veinte organizaciones de ustedes las blanco-mestizas y les está atendiendo sus peticiones sin ningún problema, y ¿cómo es eso que miles de mujeres afrocolombianas no podemos estar representadas en dos organizaciones? ¿Acaso entre nosotras no deben existir la diversidad y la diferencia porque usted lo considera así? ¿O es que pretende utilizar la diferencia y la diversidad en formar perversa para aplicarnos nuevas formas de discriminación?”. Frente a lo cual, aquella funcionaria se quedó paralizada y luego procedió a recibirles sus propuestas en total silencio.

Seguir lectura en el siguiente enlace: Los gobiernos oligárquicos colombianos se burlan indefinidamente del pueblo afrocolombiano.

José Eulícer Mosquera Rentería, jlicher001@yahoo.es

Azabache, marzo de 2015.

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