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Efraín Peñate | Genios del Caribe

Efraín Humberto Peñate Rodríguez, colaborador.
Efraín Humberto Peñate Rodríguez, colaborador.

Genios de nuestro Caribe

Pacho Galán era de filiación política conservadora,  pero su fervor por el tribuno liberal Jorge Eliécer Gaitán lo inspiró para componer el porro al que puso por título: “A  LA CARGA”, frase trepidante que el inmolado conductor de masas pronunciaba con dramático énfasis para encender el ánimo de las masas liberales aglutinadas en las plazas.

Galán vió, escuchó y se conmovió con el discurso  que Gaitán pronunció desde el balcón (aún existente) en el Edificio LACORAZA, en la manifestación concentrada en la plaza frente al atrio de la Iglesia de San Nicolás.

Gaitán fue eliminado del debate por la Presidencia de Colombia, mediante su asesinato en plenas calles de Bogotá el 9 de abril de 1948, abriéndose así camino fácil para una victoria conservadora en manos del candidato Laureano Gómez,  en vista de que otro liberal (Gabriel Turbay) que también aspiraba, no  aglutinaba masas para alcanzar el objetivo.

La despiadada mano dura del Gobierno del entonces Presidente Ospina Pérez cuyo mandato  se sostenía hasta el año 50, fue el comienzo de un estado de “guerra civil”, que dio  origen a la primera versión de “Paracos”, con la denominada “Policía Chulavita”  experta en aplicar la muerte con el llamado “corte de franela”.

El ejercicio represor continuó en el gobierno  del sucesor  Conservador Laureano Gomez quien optó por abandonar el Palacio de San Carlos y dejar en su reemplazo a un inepto Roberto Urdaneta Arbélaez. (Nunca se supo si fue enfermedad o cobardía)

Dada la visible anarquía, la Bota Militar intervino y su comandante en jefe, General  Gustavo Rojas Pinilla se tomó el poder el 13 de junio de 1953 para mantener el mismo hasta 1957, cuando fue obligado a delegar el mando en una Junta Militar de 5 Generales, que cumplió la misión de retornar a la Democracia, dando comienzo a la aplicación del “Frente Nacional” en 1958.

Sin imaginarlo siquiera, ese gesto “patriótico” de Pacho Galán (un conservador elogiando desmedidamente a un dirigente liberal), se repetiría  diez años después a partir de 1958, con la implantación de ese  llamado “Frente Nacional”, solución bipartidista que tomó las riendas del poder alternando por  12 años la Presidencia (Lleras Camargo, liberal  en 1958. Guillermo Leon Valencia, conservador en 1962. Lleras Restrepo, liberal en 1964. Misael Pastrana, conservador en 1968. Votantes en masa sin distingo de color político,  confirmaban en las urnas  los candidatos de obligada aceptación popular,  a raíz del pacto bipartidista del “Frente Nacional”.

Mientras Pacho Galán encendía los animos liberales con su tema musical “A la Carga”, el futbolista barranquillero Efraín Sánchez viajaba (en febrero de 1948)  a Buenos Aires, solicitado por el club “San Lorenzo”  para reemplazar al entones titular  arquero argentino de nombre Mierco Blasina.

Sánchez  no  estuvo  presente en la reacción demencial de un pueblo herido por  el asesinato  ( 9 de abril de 1948) en pleno centro de Bogotá, del caudillo Gaitán. Un periodista Bonaerense atinó a titular en su medio la noticia del arribo de Sánchez así: “Llegó El Caimán”, haciendo con ello, referencia a un tema musical que era éxito en la capital Argentina, titulado  “SE VA EL CAIMAN” compuesto por el genial José María Peñaranda, referente a la leyenda que circulaba  en la población de Plato, Magdalena, de que..  “un hombre  se volvió Caimán y se fue para Barranquilla”.

Cinco años después, una calurosa tarde de abril de 1953, “Tito” Garrote  llevó  a Nelson Pinedo ante los propietarios de Radio Progreso, y ese mismo día tuvo la oportunidad de ser presentado, también, a Daniel Santos y a Rogelio Martínez, director de La Sonora Matancera, quienes se encontraban revisando los temas que iban a montar esa tarde, para la presentación en el Radioteatro.

Ovidio Fernández fue uno de los dueños que los atendió en su oficina, solicitándole al promotor “Tito”  Garrote que dejara los discos llevados por Nelson para escucharlos.  Después de una semana llaman a Garrote y le piden que “lleve al colombianito… Queremos que Nelson Pinedo le haga una suplencia a Daniel Santos, que se fue para México”.

Daniel Santos había salido para una gira por México, sin solicitar permiso alguno a Rogelio, dejando al abandono una serie de presentaciones en vivo que estaban programadas en Radio Progreso con La Sonora.  Entonces al responder al llamado, Ovidio Fernández le indica a Garrote que la suplencia es sólo por quince días mientras regresaba Daniel y le pregunta por el costo de la licencia a lo que responde: “No te preocupes chico, en el camino se nivelan las cargas”, pues Garrote entendía que lo importante era que Nelson debía aprovechar la oportunidad al máximo.

Un fragmento del porro “Playa”: Playa, brisa y mar… de Rafael Campo Miranda, fue escogido como jingle para el début de Nelson de las presentaciones en vivo en Radio Progreso con La Sonora Matancera.  Los primeros temas que Nelson le presentó al arreglista de la Sonora, Severino Ramos, fueron “El Ermitaño” de Rafael Escalona y “Mompoxina” de José Barros.

Durante las dos semanas, las presentaciones se realizaron de lunes a viernes desde las 6:30 de la tarde, en las cuales Nelson cantó las dos canciones ya mencionadas, además “Me voy pa’ la Habana”  de José María Peñaranda y un buen repertorio de boleros de diferentes compositores que hábilmente Rogelio Martínez le seleccionó.

Su estilo pegó y rápidamente el cantante colombiano se ganó un puesto de preferencia. Ello movió, según relata en su libro  el Dr. Héctor  Ramírez Bedoya   a  los anunciadores de la bebida “Iron Beer” a  solicitarle a Nelson que se quedara aún, si se producía el regreso de Daniel Santos.  Nelson continuó pues era del total beneplácito del público, que no extrañó la ausencia del  “Anacobero”.

La Sonora Matancera con Nelson Pinedo fueron los artistas que tuvieron la fortuna de inaugurar los nuevos estudios de Radio Progreso en la calle Infanta y 25, en La Habana.  Así, el 23 de junio de 1953, Nelson cantó con La Sonora en estos estudios el porro “Entre palmeras”, del barranquillero Rafael Campo Miranda, en vivo.  Otros temas grabados en los estudios de esta estación radial fueron el garabato “Te olvidé” de Antonio María Peñaloza y Mariano San Idelfonso y el bolero “Quién será” de Pablo Beltrán Ruiz.

La primera grabación oficial de Nelson Pinedo con La Sonora Matancera, realizada el 19 de octubre de 1953, fue el paseo “El ermitaño”, de Rafael Escalona, arreglado en tiempo de porro.  Ese mismo día grabó el bolero “Quién será”, en este tema quedó registrada la voz de Bienvenido Granda en los coros.  Por este tiempo, La Sonora Matancera estaba integrada por: Rogelio Martínez en la dirección, guitarra y coros; Carlos Manuel Díaz Alonso “Caíto”, en los coros y maracas; Pablo Vásquez “Bubú”, en el bajo; José Rosario “Manteca”, en los timbales; Ángel Alfonso Furias “Yiyo”, en la tumbadora; Calixto Leicea, en la 1ª trompeta; Pedro Knight, en la 2ª trompeta; Ezequiel Lino Frías, en el piano, y Bienvenido Granda y Celia Cruz como cantantes de planta.

Sydney Siegel, propietario del sello Seeco le ofrece a Nelson Pinedo un contrato de exclusividad por un año, prorrogable por otro más.  El contrato era con el sello, más no con La Sonora Matancera con la que seguiría grabando como cantante invitado.  Después de “El ermitaño”, en 1954, grabó con La Sonora otros exitosos temas: “Me voy pa’ la Habana” de José María Peñaranda, “Mompoxina” de José Barros, “Amor fenecido” de Santiago Terry Urrutia, “Indiferente” de Pablo Lango, “El pregón del enyucao” de Antonio Saladén Marrugo, “Buen amigo” de Salustino De La Gracia, “Desesperación” de Antonio Mata y “Bésame morenita” de Álvaro Dalmar.  En 1954, Nelson se hizo merecedor del galardón que lo distingue como el artista extranjero más popular en La Habana.

Las fechas que encierran nuestra crónica están marcadas por el estertor de los hechos que se produjeron en Colombia, al tiempo que dos figuras de nuestra ciudad (Efrain “Caiman” Sanchez Casimiro y Nelson Pinedo Fedullo), abandonaban el país en procura de su gloria y coincidencialmente está la impronta musical de Pacho  Galan y Jose Maria Peñaranda en estos aconteceres.

Efrain Humberto Peñate Rodríguez, eprrodr@hotmail.com

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