Amigo de mi Padre

Rodrigo Ramírez Pérez, director de Vamos a Andar.

Permítame reencauchar esta nota editorial que hace más de un año la publicamos aquí en Vamos a Andar. Honestamente debo contarles que la repito, porque cuando empecé a escribir, sentía que ya esto lo había dicho antes, entonces procedí a buscar y efectivamente encontré la coincidencia temática, la leí y decidí volverla a publicar porque tenía un mejor argumento que el que pensaba escribir, borré todo y reedité:

Amigo de mi padre

Hace apenas unos meses comprendí que mi relación con Dios, además de ser un acto de amor, es el resultado de la gran amistad que hoy existe entre los dos. Es una situación muy similar a la que he sostenido con mi padre biológico desde que era niño. En Dios he encontrado el mismo amigo que he tenido toda mi vida, porque a través de mi padre biológico, Él ha estado presente cuidándome, orientándome por el camino correcto y enseñándome a ser justo y leal.

A través de mi padre biológico, Dios toda la vida me ha demostrado que lo importante es servir a los demás y con ese servicio agradecer a Dios por todas las glorias que recibimos.

Cómo es de sabio Dios, que ha permitido que el amor de padre e hijo perdure por muchos años para demostrarme, que nunca me ha faltado, ni cuando le perdí el temor y pequé, e hice cosas que no eran  de su agrado. Ni cuando le desobedecía, ni cuando le era infiel y le irrespeté al negar en algunas oportunidades su presencia en mi corazón.

En esos tiempos el amor de Dios estaba presente en mi vida a través de mi padre biológico, con quien nunca he dejado de ser amigo. Que yo recuerde, jamás me he disgustado con mi padre biológico,  aún  por decisiones que no compartiera, sino eran de mi agrado simplemente le respeté.

Hoy comprendo que en todo ese tiempo ahí estaba Dios. Gracias Padre Celestial por demostrarme tu presencia siempre en mi vida, gracias por estar presente en el corazón de mi viejo para mostrarme tu voluntad.

Es una sola amistad y un solo amor el que percibo de Dios a través de mi padre biológico, hoy cuando trato de separarlo no encuentro las fronteras. Aunque la comunicación con Dios es más directa por intermedio de la oración y Dios me habla cuando leo la biblia, cuando escucho  a mis pastores, cuando alguien usa su palabra para ilustrarme de los avatares de la vida, descubro que Dios nunca me abandonó y su manifestación directa era y sigue siendo a través de mi padre biológico.

Por ello sólo digo: Gracias Dios, porque Tú jamás me has dejado dar mis luchas sin tu orientación, porque los consejos de mi viejo todas las veces fueron y son con la guía de Dios. Hoy cuando sé que todo es obra de mi Padre Celestial, entiendo que Dios es el mejor amigo que  nunca me ha fallado y todas las bendiciones que me rodean son la obra de Dios en mi vida.

Noticias pasadas, muy interesantes:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

PUBLICIDAD 1
PUBLICIDAD 2