El Distrito, a través de la Unidad Municipal de Atención Técnica Agropecuaria – Umata, viene desarrollando con la población más vulnerable de Cartagena, cultivos de alevinos en los estanques y represas para la atención nutricional de estas familias.
A través del programa de Seguridad Alimentaria de la Umata, se viene haciendo redoblamiento piscícola, sembrando alevinos en las trancas, represas y jagüeyes en el Distrito para que haya abundancia de pescado, no solamente para las familias de estrato uno, sino que se beneficien todos los ciudadanos de Cartagena.
En ese sentido, se han sembrado el año anterior 100 mil alevinos. Este año se sembrarán 150 mil, de los cuales se entregaron 20 mil alevinos tan solo en el barrio El Pozón y otros corregimientos como Bayunca, Palmarito, Zapatero y Leticia, entre otros.
Según Luís Magín Guardela, director de la Umata, ese numeró de alevinos que se entregarán durante el presente, año benefician a 150 pequeños productores que antes tenían subutilizadas las represas y estanques y hoy las pueden aprovechar para cultivar cachama, bocachico, tilapia roja y mojarra lora.
“El propósito del Distrito es que con este programa muchas familias puedan tener asegurada su nutrición, a través del cultivo de peces en sus estanques, así como el de los patios productivos. Esta actividad también evita la sobrecaptura de estos pescados en el mar, porque ya se puede cultivar en las represas”, asegura el Funcionario.
Una de las madres cabeza de hogar beneficiarias de este programa de Seguridad Alimentaria, que incluye el cultivo de patios productivos, alevinos y la cría de gallinas ponedoras y pollos de engorde, es Marqueza Peña, habitante del barrio El Pozón.
En su humilde casa, ella ha podido aprovechar el espacio que tiene en su patio para desarrollar este programa de forma completa. Cultiva todo tipo de hortalizas que la Umata le suministra, cría pollos, gallinas y hasta codornices. Además, también se dedica al cultivo de cachama. Con esto ella ve asegurado el sustento para su familia y de paso, le vende a sus vecinos y expendios más cercanos.
“La verdad es que este programa nos ha beneficiado mucho porque, con la siembra de las hortalizas y el cultivo de los peces, podemos tener ingresos adicionales que nos sirven para el sustento familiar. Me parece un programa muy bueno para las familias más pobres de Cartagena”, expresó esta beneficiaria.
Para acceder a estos programas, los pequeños y medianos productores deben inscribirse en el libro de Asistencia Técnica de la Umata. El técnico agricultor o la bióloga de la entidad distrital, previamente van al sitio a verificar si el estanque reúne las condiciones apropiadas. Entonces se le da una capacitación en abonamiento del estanque.
El propósito es que con esto se calcule la capacidad de los estanques y las condiciones para cultivar el pescado. Después, se les pasa a suministrar los alevinos que necesita con su respectivo concentrado para alimentarlos.
En cuatro meses ya se empiezan a ver los resultados, porque es el tiempo que puede durar, por ejemplo, una cachama para desarrollarse y estar apta para el consumo.